BEIJING.- Apenas unos días después de que se logró despejar el tránsito luego de 11 días, la autopista 110 que une Beijing con la provincia de Montolia Interior, en el norte de China, quedó colapsada por un nuevo maxi-embotellamiento. Según, el diario "China Daily", la fila de unos 2.000 vehículos paralizados llega a los 30 kilómetros, menos de un tercio del maxi-atasco de más de 100 kilómetros que se inició a mediados de agosto y que concluyó el miércoles pasado.
Las colas se forman a causa de los trabajos de mejoras en la autopista, que proseguirá al menos hasta fines de septiembre, dijeron autoridades. En cambio, los camioneros atribuyeron la situación al aumento del transporte de carbón, vital para el esquema energético del país, desde Mongolia Interior hacia la capital. Esta situación deriva de la clausura de una serie de mineras en la provincia de Shanxi, más cercana a Beijing, consideradas inseguras.
Curiosamente, un camionero que en el anterior embotellamiento estuvo parado más de dos días, volvió ahora a quedar atrapado, consignó el diario. "Tendría que haber traído algo de comer y de beber", dijo sonriente Lu Young, transportista de fruta de 37 años. También se hallan en este nuevo atasco un vehículo de correos y un móvil policial.
El incidente se produce en momentos de una visita secreta del líder norcoreano Kim Jong-il a China. Según fuentes diplomáticas, Beijing busca la manera de retomar la discusión "a seis bandas" para solucionar una disputa por el armamentismo nuclear de Pyongyang. La iniciativa regional de China y su acercamiento al reclusivo Kim refleja la presión que Corea del Norte -aislada, empobrecida y con un arsenal nuclear antiguo - ha generado en el noreste de Asia, hogar de la segunda y tercera economías del mundo y con enorme presencia militar estadounidense. Kim, de 68 años, y su hijo y sucesor, Kim Jong-un, visitaron la escuela del padre y fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, en la ciudad noreste china de Jilin. (Télam-Reuters)